Foro oficial Dragon Ball Multiverse

Foro oficial Dragon Ball Multiverse

Comunidad española y latina del comic dragon ball multiverse.
 
ÍndicePortalCalendarioGaleríaFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse
Conectarse
Nombre de Usuario:
Contraseña:
Entrar automáticamente en cada visita: 
:: Recuperar mi contraseña
Últimos temas
» CAPITULO 6: PICCOLO
Ayer a las 12:46 pm por Pablich

» CAPITULO 5: UN TORNEO CAOTICO
Jue Jul 12, 2018 10:59 am por Pablich

» fanmanga: dboth saga III revelations Chapter 40 Majin saga ends
Miér Jul 11, 2018 8:08 am por yami82

» KRILÍN. EL MAESTRO TORTUGA: 39- El Frío se acerca.
Lun Jul 09, 2018 11:15 am por Tserleg

» PRÓLOGO Y CAPÍTULOS DEL 0 AL 38
Dom Jul 08, 2018 11:13 pm por Tserleg

» Indice de Fan Fics
Dom Jul 08, 2018 4:25 am por Pablich

» CAPITULO 4: RED RIBBON
Vie Jun 29, 2018 8:21 am por Pablich

» KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 38- Vientos de Cambio
Lun Jun 18, 2018 9:35 am por Tserleg

» CAPITULO 3: UN TORNEO PECULIAR
Dom Jun 10, 2018 8:09 am por Pablich

» CAPITULO 2: UNA NUEVA AVENTURA
Dom Jun 03, 2018 8:53 am por Pablich

» CAPITULO 1: EL REGRESO DE FREEZER
Lun Mayo 21, 2018 7:49 am por Pablich

» KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 37- Non aurum sed ferrum...
Lun Abr 02, 2018 6:58 am por Tserleg

» CAPITULO 4: TIEMPO
Miér Mar 28, 2018 10:01 am por Pablich

» CAPITULO 3: CAOS
Mar Feb 27, 2018 5:35 pm por Pablich

» KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 36- Asalto a Freezer-1.
Lun Feb 26, 2018 6:52 am por Tserleg

» CAPITULO 2: LEYENDA
Mar Ene 09, 2018 11:02 am por Pablich

» Cadena de Preguntas
Jue Ene 04, 2018 8:33 pm por Super A-17

» KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 35- La princesa Nicomicona
Miér Ene 03, 2018 4:34 am por Tserleg

» ESPECIAL NAVIDAD: UNIVERSO 200
Miér Dic 27, 2017 11:58 am por Pablich

» KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 34 - Ecos de la memoria RAM.
Lun Dic 11, 2017 8:02 am por Tserleg

» CAPITULO 1: UN MUNDO NUEVO
Vie Dic 01, 2017 11:11 am por Pablich

» Trolleadas en chats 3.0
Vie Nov 03, 2017 3:33 pm por Strider

» Tarzán en el Instituto.
Vie Nov 03, 2017 1:50 pm por Strider

» Tarzán se da una vuelta por la comisaría
Jue Nov 02, 2017 2:31 am por Strider

» Bill y su pandilla llegan al Hospital
Miér Nov 01, 2017 6:30 am por Pablich

» Tarzán visita el centro médico
Mar Oct 31, 2017 4:08 pm por Pablich

» Tarzán -En Barkston- visita la Biblioteca
Mar Oct 31, 2017 3:49 pm por Strider

» El día que me borraron un post por ser enemigo de un amigo del admin.
Mar Oct 31, 2017 5:49 am por Satsuki Momoi

» Tarzán en Barkston: Edificio
Lun Oct 30, 2017 5:49 pm por Strider

» Bill se mete en el centro medico
Lun Oct 30, 2017 1:08 am por Pablich

» Bill recorre el bloque de pisos (y no sale bien parado)
Dom Oct 29, 2017 12:43 pm por Pablich

» entrevista parodia:adrian barba
Dom Oct 29, 2017 11:32 am por Strider

» la invasion,rp
Sáb Oct 28, 2017 8:30 am por Grommzer

» Estoy de vuelta
Sáb Oct 28, 2017 8:25 am por Grommzer

» POWER RANGERS NINJA STEEL VALE LA PENA
Sáb Oct 28, 2017 2:00 am por Strider

» Caulifla alcanzara el ssj 3 en el torneo?
Sáb Oct 28, 2017 1:48 am por Strider

» Hasta donde llegara kale en el torneo?
Vie Oct 27, 2017 2:02 am por Strider

» CAPITULO 4: ALFA Y OMEGA
Sáb Oct 21, 2017 9:56 am por Pablich

» KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 33 - Los cadáveres más fuertes.
Lun Oct 09, 2017 12:03 am por Tserleg

» RCT3 DisneyLand Park
Sáb Sep 16, 2017 4:29 pm por Pablich

Indice
Temas más activos
PALABRAS ENCADENADAS
¿Quien es este personaje?
Dragon Ball Z: Battle of Gods-Post de debate
Adivina el Nombre (Todo lo relacionado con Dragon Ball)
MULTIVERFANS
Cadena de Preguntas
Trolleadas en chats 2.0
Dragon ball legendary
Dragon Ball Heroes: Informacion y deseos
Encuestas de Chicas guapas. (2)...

Comparte | 
 

 KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 38- Vientos de Cambio

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Tserleg
Piccolo Daimao
Piccolo Daimao
avatar

Mensajes 61
Fecha de inscripción 26/03/2016
Reputacion 0

MensajeTema: KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 38- Vientos de Cambio   Lun Jun 18, 2018 9:35 am


VIENTOS DE CAMBIO



Planeta Nicomicón. Palacio Real.

Tras un buen asado de cordero a la miel, la familia real estaba zampándose  tan ricamente una macedonia de frutas de la tierra, con zumo mezclado con sangre fresca, y salpimentado con algún que otro mosquito:
- ¡Gronf, gronf gronf! ¡Ñam, ñam, ñam!
- ¡Burp! – Eructó uno de los niños.
- ¡Julio! – Le reprendió su madre Gala, de apellido Botín, esposa del príncipe heredero Claudius, e hija del archifamoso magnate Rogelio Botín, dueño de Nicotel, la mayor empresa de telecomunicaciones del planeta. – Aprende a comportarte, eres de sangre real y nos avergonzarías a todos si se te viera hacer algo así en público.
- Lo siento, mama. Por cierto, hemos terminado nuestros deberes. ¿Podemos entrenar esta tarde con tía Cona?
- Bueno, si a ella no le importa.
- Tranquila Gala. -Respondió Nicomicona. - Menos cuando tenga otras obligaciones para mí siempre será un placer tanto entrenar a mis sobrinos, como recomendarles libros para leer. Quiero que sean gobernantes fuertes.
- Hija, - intervino la reina Sofonisba- hablando de hijos. – Aquí Nicomicona resopló. – Ahora que Cooler ya puede tenerlos, ¿por qué no aprovechas para engatusarle y casarte con él?
- ¡Mamá! Ya quedamos en que yo podría casarme con quien quisiera y no os meteríais en mi vida.
- Muy cierto. – Respondió el rey Julius. Él mismo le había dado permiso para no interferir en su elección de marido como recompensa por recuperar su reino. -. No tienes porqué hacerlo si no quieres. Lo que no quita que sí sería una buena idea, y que con todo lo que ha hecho por ti sospecho que no te costaría camelártelo. – Cuando Nicomicona fue a abrir la boca, añadió. – Por supuesto, tú conoces tus gustos mejor que nadie.

Claudius le hecho una mano a Nicomicona:
- Gala, como iba diciendo mi hermana, ella se preocupa por la formación de sus herederos como el que más. Si queremos sobrevivir como dinastía hemos de ser unos gobernantes fuertes y sabios.

Claudius sabía de qué hablaba. De pequeño había sido el mimado de la familia porque asumía que podía pasárselo todo lo bien que le diera la gana porque de mayor lo tendría todo. Pero Nicomicona había salido más a su tío Cayo, mellizo menor del rey, y a pesar de ser la menor desde siempre fue la responsable de la familia.

Hasta llegar a la adolescencia, donde la influencia de ella le previno de seguir haciendo el vago y alternar los fiestorros con su formación para gobernar. Luego, tras su temporal caída y reinstauración de la corona de la familia, Claudius decidió abandonar la mayor parte de sus excesos para evitar ser un títere en un futuro, o peor aún, un rey destronado pero esta vez para siempre.

- Bien dicho, hermano. No hay que dormirse en los laureles por haber alcanzado la cima. Haciendo las cosas bien es como hemos enseñado a nuestros enemigos que ante el poder sólo queda agachar la cabeza.



Planeta Válinor. En una pradera cercana al palacio del Rey Belynio.


La cerveza corría por doquier. En la mesa que compartían Galeno y Aníbal, con sus más cercanos amigos del pelotón, los terrícolas y el escuadrón de Zúnder, se oía unas voces orcas ebrias estropeando la melodía de Winds of Change de Scorpions:
“Teic mi, tu de machic of de moment.
On a glori nait.
Uer the children of tumorrou drim auei”.
¡Drim auei!
In de uind of cheinch”.

- ¡Menuda manera de estropear una canción! – Se quejó Yajirobe.
- Ya. – Concedió Bulma. – Pero si lo piensas bien, que la canten en un momento como este tiene todo el sentido del mundo.
- ¿Qué? ¿A qué te refieres?
- Antes para mí era una canción preciosa, de mis favoritas, etc. Pero cuando Tights me contó su origen… bueno, desde entonces la veo de otra manera.

Todos callaron, intrigados. Tights sonrió:
- Adelante Bulma, cuéntaselo tú.
- A ver, Vientos de Cambio la compusieron los Scorpions cuando la caída del Muro de Berlín. Los vientos trajeron la libertad a donde había tiranía. Tights miró hacia Aníbal y Fedra. - Y volvieron a unir los hermanos de las dos Alemanias.

Galeno intervino:
- Para alemanas la preciosidad que se ha traído el pelado.
- ¡Piérdete en tu vómito y ahógate! – Sugirió Lázuli.
- ¡Ja, ja, ja! – Galeno le dio una palmada en la espalda a Krilín. – Además de guapa con carácter y su buena patada en la boca. ¡Ay! Como hecho de menos a mi Yénifer.
- Hombre, tampoco es para tanto. – Replicó Aníbal. – La encarcelaron ayer, y mañana mismo sale de prisión.
- ¿Por insurgente contra los freezerianos? – Preguntó Bulma.
- No, es cleptómana. Dejando eso de lado Galeno tiene una potra que es para matarlo. Salvo ese detalle de mangar porqué sí…
- Bueno, vale, vale. – Interrumpió Galeno. – Que conste que me parece mal que robe en las tiendas, pero no lo hace porqué sí. Ella manga chorradas que no necesita para poder ahorrarse el dinero y gastárselo en otras que tampoco necesita.
- Ya. La cuestión es que aparte de esa afinidad por lo ajeno es bastante guapa, incluso para los no orcos. Y una chica muy fina, educada y de buena familia. Una maravilla de chica si no la tienes de clienta.
- ¿Cómo se ha ligado una chica así un ser como él? – Se extrañó Lázuli.
Aníbal explicó:
- En una borrachera. Yo creía haberme ligado una yegua y resultó ser una preciosidad. Ella echó a correr, hasta que unas semanas después me localizó porque la había dejado preñada.

Afortunadamente Mr. Satán, que había regresado del lavabo a mitad canción, rompió el tradicional clima de estupefacción que suele venir tras las sórdidas historias de Galeno:
- Chicos, no sé cómo los murdorianos podéis comeros estas tapas. Tienen un gusto muy raro.
- ¡JUA, JUA, JUA, JUA! – Se troncharon los orcos. Los terrícolas que ya les conocían de antes se pusieron lívidos.
- Tranquilo Satán, yo te expli… - Comenzó Galeno.
- ¡No! – Interrumpió Chichi. - ¡Ni se te ocurra!
- Vale, vale, Chichi. No le diré nada. De que eso es el cerebro de Aries y eso.
- ¿Qué?
- Tranquilo Satán, que no pasa nada. - Medió Aníbal. – Es un rito funerario en nuestro mundo devorar el cerebro de nuestros difuntos para que siempre quede algo de ellos en nuestro interior. Pero aunque no seas murdoriano has peleado a nuestro lado y por nuestra libertad. En tu caso no lo consideraremos una blasfemia.



Planeta Nicomicón. Palacio Real.

Había llegado la hora del café, y sólo quedaban el rey Julius y los príncipes Claudius y Nicomicona:
- ¡Majestad! Altezas. Traigo un mensaje urgente.
- Está bien, senescal. Proceda a comunicarlo.
Bst. Bst. Bst.
- ¡Cómo! Eso es imposible. A no ser…

Muy poco después Nicomicona había comunicado la noticia a Cooler por teléfono:
- Ese necio. Pero el otro día me contaste que estaba entrenando para no necesitar sus formas de reducción, ¿no?
- Ya, pero por lo visto le han pillado en su forma Alien. Me parece demasiada casualidad, imagino que algún otro espía informaría a los asaltantes y habrán preferido no esperar a que sea demasiado tarde.
- De momento no importa. De todos modos tenía que entrenar igualmente por si tengo que enfrentarme a mi padre.
- ¡Uhm! Estoy pensando que, vale, sigue siendo más seguro que sigas entrenando bien lejos de todo, pero quizá ya no sea tan peligroso quedarte aquí. Ahora que a tu familia le han surgido enemigos problemáticos, y que Freezer ha muerto, quizá Cold esté más predispuesto a creer tu historia.
- Quizá. No obstante, si sus espías detectan mi llegada a Nicomicón justo ahora, no estoy seguro de hasta que punto le extrañará que coincida con la caída de Freezer. Creo que esperaré un tiempo para que no parezca lo que no es, antes de mudarme a vuestro palacio. Unos meses quizá.
- Esta bien, como quieras. Ya sabes que mi casa es tu casa.

Unos meses, quizá un año, entrenando en un planeta remoto. Eso es lo que hubiera hubiera hecho Cooler de poseer aún su cuerpo original. No tardó ni una semana.



Planeta Válinor. El mismo fiestorro de antes.

- Que no insistas Mortanios, que a ti no te damos trozo. – Dijo Palomo.
- ¿Por qué no? – Protesto el elfo. – A los demás sí les habéis dado permiso para picotear del cerebro de Aries.
- Sí, pero para ofrendarle sus respetos con un poco de antropofagia ritual sana. Tú lo quieres para prácticas nigrománticas abominables.
- ¡Ey! Que yo también era colega suyo. Tranquilo, no es uno de esos experimentos míos que sobrepasan la línea de lo no ético. – Dudo un poco. – Bueno, sí. ¡Pero sólo un poquito! – Al ver que no colaba añadió. – Bueno, vale. Dame un trocito para comérmelo.
- Vale. Pero te lo comes aquí y ahora mismo.
- Es que ahora no tengo hambre. Me das un trozo y me lo tomo en casa.

¡PLAS! Esa y todas las conversaciones en bastantes metros alrededor fueron interrumpidas por el soberbio tortazo que Lylja Bjorkina, la novia de Yajirobe, había arreado al depravado Maestro Tortuga:
- Así se hace, Lylja. - Le felicitó el ex samurái.

Chichi también felicitó, aunque sólo mentalmente a Lylja. La modelo le caía fatal, pero le había gustado ver como ponía al asqueroso sensei en su sitio. Aún así no se fiaba de la islandesa, le recordaba demasiado a Raulia, una antigua compañera de la facultad.

La tal Raulia era una creída que sólo se hablaba con la gente bien; por ejemplo, al principio ignoraba a la propia Chichi, hasta que se enteró de que era una celebridad por sus participaciones en el Budokai. Con Lylja no le había pasado lo mismo porque al conocerla en una fiesta en el Palacio de Pilaf estaba claro que no podía ser una doña nadie. Pero por ejemplo había observado que Lylja no era igual de amable con los personajes importantes que con los soldados sin amigos influyentes, a quienes ignoraba como si fueran objetos inanimados.

Yajirobe se encaró a Híkari:
– Oye, gracias Híkari. Con este plan que has orquestado nos hemos librado de una buena, y sobretodo por fin tendremos más tiempo para nosotros.
- No, gracias a vosotros que sois quienes lo habéis hecho posible. En cuanto al tiempo, descansad unos días, pero cuando os recuperéis de la batalla y la fiesta, bueno, yo entrenaría.
- Pero el Emperador Cold estaba en el quinto pino y ya no quedaban peligros, ¿no?
- Siiií. ¡Je, je, je! ¡Mira! Aquí esta Upa, que gracioso. Hola Upa, has estado genial en la batalla.
- Muchas gracias, aunque me sigo viendo demasiado detrás de los otros.
- No te preocupes. Aunque espero no tener más batallas de este tipo, a la próxima que tengamos creo que podré darte un papel más relevante.
- ¿De verdad?
- Sí claro. Pienso enseñarte algunas cosillas, que bien lo mereces. – Se dirigió a ambos. – Ahora, si me permitís voy al lavabo, que no me aguanto.

Híkari salió pitando. Yajirobe levantó la mano:
- Pero Híkari, no… ¡Oye, no te escaquees!



Planeta Nicomicón. Salón de té “La Tabacalera Ecológica”.

Dos amigas treintañeras merendaban la mar de a gusto. La más llenita, aunque sin estar gorda en absoluto, además de tener un busto razonable y ser más guapa que la otra, estaba tomando una empanadilla de pisto con grillos machacados en lugar de atún, y un té normal. La más delgada y plana, menos guapa pero tampoco fea y sí agradable, además de estar más atlética y aparentar menos edad, se zampaba un pastel de carne junto a un té con leche y miel.

- ¿Y qué tal le ha ido a tu novio supersoldado con su operación del pito? ¿Te funciona bien en la cama? – Preguntó Angelina, que así se llamaba la más maciza.
- ¡No es mi novio! Sólo estamos comenzando a salir. Pero sí, una bestia. Parece que esté queriendo recuperar ahora todo lo que no ha podido hacer en su vida. Menos mal que me las he apañado para rondarle precisamente mientras le operaban. – Respondió la esbelta Tea (de Teodora).

¿Tea? ¿De poco pecho pero atlética? ¿Agradable a la vista pero eclipsada por otra penátida más maciza? Sí, por supuesto se trataba de otra de las falsas identidades de Nicomicona.

La idea había sido del tío Cayo, mellizo del rey Julius. Ya de pequeño se daba cuenta de que a su padre, y no digamos a su hermano el heredero, el poder se les estaba subiendo a la chepa. Cayo no consiguió hacer entrar en razón a su familia, que siguió abocándose en la decadencia.

Cayo se volvió aún más pesimista cuando su hermano tuvo a Claudius y Proserpina, que iban camino de ser unos mimados. Pero luego se le abrió el cielo con Nicomicona. La pequeña no sólo estaba abierta a sus consejos y enseñanzas, sino que la falta de esperanzas de heredar el trono paradójicamente estimuló sus ansias de prepararse para ser el gobernante ideal, al menos desde el punto de vista de un Maquiavelo.

Claudius consideraba que un rey poderoso no debía serlo sólo de cuerpo y mente, sino que debía conocer a fondo el pueblo y poseer un profundo conocimiento de la psique humana. Así que no sólo la limitó a ser una lectora voraz, ni a añadirle a eso los severos entrenamientos marciales con su amigo Fiore (quizá el mejor guerrero penátido de la historia). Sino que recurrió a la educación pública para que la pequeña tratara otros niños de todo estrato social.

Eso fue lo bueno de que Nicomicona fuera el tercer hijo del rey, ya que su padre jamás habría aceptado arriesgar la educación de su hijo mayor en semejante experimento, ni siquiera el de Proserpina, la heredera reserva para caso de infortunio.

La vida de Nicomicona había pasado por senderos casi tan tortuosos como ella misma, pero se había esforzado para a pesar de ello conservar unos pocos amigos del cole, instituto y universidad. Todos los cuales la llamaban Tea y le atribuían pertenecer a la clase media. Alguno de los cuales, como la observadora Angelina habían bromeado más de una vez con su parecido a la princesa Nicomicona, a lo que a esta respondía en que es normal que dos chicas guapas se parezcan.

- De todos modos. – Añadió Angelina, seria. – Por lo que me has contado ese tío es un malote. ¿Es buena persona en el fondo o sólo buscas una aventurilla?
- Me lo quiero tomar con calma, pero ese tipo me mola de verdad. En cuanto a lo otro, no es un santo pero tampoco me preocupa. No es que yo sea un dechado de virtudes
- Bueno, algo gamberra sí que eres. ¡Ja, ja, ja!



Planeta Tierra. Jardín de la mansión de la familia Brief.

Una semana después de la caída de Freezer, los guerreros tortuga quedaron con sus amigos alienígenas para una nueva fiesta, con Amigo Invisible incluido.

Del grupo sólo faltaban Ten Shin Han y Chaoz, que además de ser bastante solitarios habían aprovechado la paz para reabrir el antiguo dojo del Maestro Grulla. Preferían atender su negocio a tener que inventar excusas para explicar a sus amigos alienígenas porque Chaoz estaba vivo sin tener que mencionar las bolas del dragón.

De los guerreros budokai faltaban Namu, Gilan, Ptaro, Bora y Upa (a ninguno les gustaba salir de sus respectivas aldeas), ni Katarina (ocupada rodando un anuncio de champú). Pero sí Green y Pinky; también Mr. Satán, a quien Chichi le había insistido para venir.

Los últimos en llegar fueron los comandos de Galeno y Zúnder, con sus respectivas parejas. Transportados por Híkari y Hiro. Todos los terrícolas se giraron hacia los yardrat con cara de pocos amigos:
- Saludos a todos. – Dijo Yajirobe. Se dirigió frontalmente hacia Híkari. – Bueno, ¿qué nos puedes decir del Rey Cold. ¿Nos estás ocultando algo? ¿Es un peligro o no?
- ¡Ah, hola! Estoooo… Vale, está visto que no voy a poder cambiar de tema. La verdad es que sí se me ha pasado por la cabeza que podría existir la remota posibilidad de que Cold nos descubriese.
- ¿Y por qué no avisaste antes?
- Pues porque con las prisas por destruir a Freezer antes de que fuera imposible tampoco me paré a pensar tanto. ¿Lo hizo alguien? Si es así que levante la mano. ¿Nadie? Pues eso.
- Esta bien, de acuerdo. ¿Cómo está el asunto?
- A ver, lo más probable es que Cold no sepa de donde vino el golpe. Los mismos soldados que derrotamos serán los primeros en no querer viajar al otro extremo del universo para ser portadores de malas noticias. Aún así cabe la pequeña posibilidad de que se entere de algún modo, improbable pero sí se me ha ocurrido alguno. Incluso entonces no es seguro que se moleste en venir de tan lejos, que seamos una amenaza para un Freezer con forma reducida no significa que lo seamos para él.
> Además, aún estará nervioso por la desaparición de Cooler y quizá no quiera pegarse un viaje tremendo y dejarse el imperio vulnerable. Y para caso de apuro tengo un as en la manga, pero os aseguro que ahora mismo no es momento de hablar de ello, y no lo digo sólo porque ahora toque fiesta.

Todos los presentes incluido Yajirobe confiaron en ella y pasaron a la jarana. Al llegar a la fase del Amigo Invisible, los regalos más interesantes fueron para:

- Mutaíto, hijo de Krilín y Lázuli. Un sonajero.

- Bra, hija de Yamcha y Bulma. Un libro, quizá demasiado temprano para un bebé que aún no había nacido. Encima era un ejemplar de “Mi primer libro de Nigromancia”. Ambos padres fulminaron a Mortanios con la mirada. “Os aseguro que no he sido yo”, aseguraba el macabro mago. “¡A engañar a la muerte!”, gritó la madre. “Ya, de eso trata el libro”, se defendió él.

- Chuck Norris. Un bazooka para cazar dinosaurios. No es que lo necesitara, pero el ser un aparato ruidoso hacía su afición más divertida. Galeno y él se miraron cómplices.

- Híkari. Un ejemplar de “El príncipe” de Tomás Maquiavelo. Mientras Yajirobe disimulaba la yardrat agradeció el gesto a “quien fuera que se lo hubiese regalado”, aunque aseguró haber leído ya el libro.

- Yénifer. Se mostró un tanto incómoda con el libro “Como liberarte del comportamiento compulsivo”. Galeno se aguantaba la risa mientras miraba a Aníbal y Palomo por si descifraba a quien debía devolver la broma.

- Mortanios. Un cerebro orco. No coló. Manifestó que se había dado cuenta de que el cerebro era de cerdo, y algo sospecharía del autor al añadir “aunque confieso que son extremadamente difíciles de diferenciar”.

- Zúnder. Un DVD de “Como entrenar a tu dragón”. Se lo tomó a broma y aseguró que lo vería junto a su amigo Ramses.


En suma, lo pasaron divinamente, tan divinamente que nadie dio importancia a una avioneta que pasaba por ahí. Normal, por todas partes pasa alguna avioneta de vez en cuando. Tampoco detectó nadie la energía de su piloto, también muy normal, porque este espía penátido era uno de esos escasos seres que sabían cancelarla:
- A ver. Sí, al menos son los humanos de la Patrulla Galáctica. Efectivamente de cuerpo cuadran con los tipos que encabezaron el asalto a Freezer, y sus energías también. Me pasaré unos días más por si acaso, pero de momento informaré a mis superiores de estos sospechosos.



Planeta Nicomicón. Banco Jeando.

- ¡Atiendan nuestras demandas o nos veremos forzados a matar rehenes! – Exigió Françoise, líder de la banda de jakobinos que estaba atracando el banco para sufragar su lucha armada en pro del pueblo.
- ¡Esperen un poco, por favor! Está a punto de llegar el negociador. Viene en ese coche.

Quien salió del coche era una corpulenta rana humanoide con uniforme de policía y chaleco antibalas. La rana se dirigió al comisario y le pidió el altavoz para dirigirse al líder de la banda:
- ¡Por favor, espéreme! Voy a entrar desarmado. Le entregaré mis armas a mi compañero, y allí dentro podremos discutir tranquilamente sus exigencias.
- ¡Está bien! Venga con las manos en la cabeza y ni una tontería.

El anfibio negociador obedeció, e incluso por un momento pareció cerrar los ojos cuando se estaba acercando al banco, como si se concentrara. Al llegar a la puerta permitió que uno de los hombres de Françoise le registrara:
- Está limpio.
- De acuerdo, entonces puede pasar.

Una vez dentro el anfibio preguntó al líder de la banda:
- Esta bien, caballero. ¿Cuáles son sus exigencias?
- Quiero asegurarme de que mis hombres y yo podamos escapar indemnes, con este botín recuperado de este banco opresor para poder seguir luchando por el pueblo contra…
- Por favor, al grano.
- Exigimos que la policía despeje esta zona en quinientos metros a la redonda y que se nos entregue en helicóptero con veinte plazas en la azotea de este edificio.
- ¿Veinte plazas? Yo cuento, a ver… Doce atracadores, contando el piloto con trece bastaría.
- El piloto que traiga el helicóptero se quedará aquí, disponemos de gente que sabe volar. Pero llevaremos rehenes.
- No es que no pueda conseguirles el helicóptero pero, ¿qué sentido tiene si va a seguir con rehenes?
- Una cosa es que los necesitemos aquí para protegernos de la policía, pero no tendremos razón para matarlos allá fuera.
- Salvo que decidan tirarles del helicóptero para no perder tiempo. Pero les daré el helicóptero junto con veinte paracaídas si promete que los rehenes que se lleven serán liberados en cuanto escapen.
- Siempre que nadie intente detenernos.
- Por supuesto. Creo que le daré el helicóptero. Disculpe. - el negociador cerró los párpados y se llevó los dedos a los ojos. – Tengo un poco de jaqueca, pero está bien. Sí, le conseguiré el helicóptero, ¿algo más?
- No, na…

En menos de una décima de segundo el negociador mató a catorce atracadores (algunos de ellos habían estado escondidos), a cada uno de un golpe.
¡Ra-ta-ta-ta! El anfibio también para los disparos de la ametralladora de otro atracador escondido. ¡Crac! Le mata. ¡Ra-ta-ta! Este otro atracador en lugar de apuntarle a él trata de morir matando a un rehén. Pero la rana también había sentido su energía durante su “jaqueca”, y le da tiempo a interponerse:
- Tranquilo, me interesa mantener a uno vivo para que el resto de los suyos sepan que esto no es una desinformación del telediario.

Doore cogió su móvil:
- Señor. Rehenes rescatados y atracadores muertos.
- Buen trabajo, Doore. No esperaba nada menos de ti.
- ¡Gracias, señor!



Planeta Nicomicón. Palacio Real.

Cooler estaba sentado en su despacho, tomándose un café mañanero y con una sonrisa de oreja a oreja. La puerta sonó: ¡Toc, toc!
- Adelan…
- Hola Cooler.
- Hola Nicomicona. Buenas noticias. Doore ha resuelto el problema de los atracadores con pleno éxito. En cuanto salga la noticia en el telediario los jakobinos se desmoralizarán completamente.
- Genial. Desde que se escampó en internet la desaparición del Emperador Cooler, aliado de la Familia Real, se estaban volviendo más osados. Pero yo también tengo una noticia interesante.
- Dime.
- Uno de mis espías cree haber descubierto a los asesinos de tu hermano. Aún tiene que confirmarlo, pero es casi seguro que son ellos.
- ¿Casi?
- Bueno, los rostros no coinciden, pero este espía estaba infiltrado como soldado de tu hermano, participó en la batalla de Freezer-, y asegura que sus energías coinciden. Ten en cuenta que en esa batalla hubo un ejército valinoriano, y ya sabes que algunos elfos pueden crear ilusiones.
- Donde se encuentran esos supuestos asesinos.
- En el planeta Tierra.
- ¡En la Tierra! ¿Y qué hacía tu espía en un planeta tan apartado?
- Bueno, hace tiempo me encargaste espiar a tus rivales políticos potenciales, entre ellos al Rey de la Galaxia.
- Sí, el rey de lo poco de la galaxia que no controlaba Freezer.
- Sí, ese. Pues resulta que sus mejores agentes son unos terrícolas capaces de detectar y controlar el ki. Conozco muy poca gente capaz de hacerlo, por eso envié a la Tierra a uno de mis mejores espías.
- Ha sido una buena idea. Que tu agente siga haciendo su trabajo. ¿Se sabe algo de mi padre?
- Que sepamos el Emperador Cold sigue investigando tanto tu desaparición como la muerte de tu hermano. No me gustaría ser uno de los culpables. – Le guiñó un ojo.
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
 

KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 38- Vientos de Cambio

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 

 Temas similares

-
» y otra mas para tortuga, moneda de ebusus, del tipo 17
» Bajo El Sombrero De Paja Y Vientos. (Dueto-Mixto)
» "Mi primer maestro fue un perro".
» El Maestro aparece cuando el alumno esta listo.
» AL MAESTRO MARIANO BEQUER, RONDEL.
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Foro oficial Dragon Ball Multiverse :: Zona Fan-Art :: La zona del fan :: Fan-fics-