Foro oficial Dragon Ball Multiverse

Foro oficial Dragon Ball Multiverse

Comunidad española y latina del comic dragon ball multiverse.
 
ÍndicePortalCalendarioGaleríaFAQBuscarMiembrosGrupos de UsuariosRegistrarseConectarse
Conectarse
Nombre de Usuario:
Contraseña:
Entrar automáticamente en cada visita: 
:: Recuperar mi contraseña
Últimos temas
» CAPITULO 3: CAOS
Hoy a las 11:00 am por Pablich

» CAPITULO 2: LEYENDA
Mar Ene 09, 2018 11:02 am por Pablich

» Cadena de Preguntas
Jue Ene 04, 2018 8:33 pm por Super A-17

» KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 35- La princesa Nicomicona
Miér Ene 03, 2018 4:34 am por Tserleg

» fanmanga: dboth saga III revelations Chapter 38 : Majin saga chapter 38 ends
Mar Ene 02, 2018 6:30 am por yami82

» ESPECIAL NAVIDAD: UNIVERSO 200
Miér Dic 27, 2017 11:58 am por Pablich

» KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 34 - Ecos de la memoria RAM.
Lun Dic 11, 2017 8:02 am por Tserleg

» CAPITULO 1: UN MUNDO NUEVO
Vie Dic 01, 2017 11:11 am por Pablich

» 1- Hospital
Jue Nov 09, 2017 9:51 pm por Pablich

» Refugio en el hospital
Jue Nov 09, 2017 9:50 pm por Pablich

» Refugio de Sherwood
Miér Nov 08, 2017 6:40 pm por Pablich

» 7- Sherwood
Miér Nov 08, 2017 6:40 pm por Pablich

» Refugio de la presa
Miér Nov 08, 2017 6:35 pm por Pablich

» 6- Archer Greek
Miér Nov 08, 2017 6:34 pm por Pablich

» 5- Danvers
Miér Nov 08, 2017 6:32 pm por Pablich

» 4- Gasolinera de Marvin
Miér Nov 08, 2017 6:26 pm por Pablich

» Refugio en una Granja
Miér Nov 08, 2017 6:24 pm por Pablich

» Refugio en Polksville
Miér Nov 08, 2017 6:23 pm por Pablich

» Refugio en la Prision
Miér Nov 08, 2017 6:22 pm por Pablich

» 3- Prision
Miér Nov 08, 2017 6:20 pm por Pablich

» 2- Polksville
Miér Nov 08, 2017 6:10 pm por Pablich

» 1- Autopista hacia el Hospital
Miér Nov 08, 2017 6:08 pm por Pablich

» 4- Bar de moteros
Miér Nov 08, 2017 6:04 pm por Pablich

» 3- Granjas
Miér Nov 08, 2017 5:47 pm por Pablich

» 2- Lemon Hill
Miér Nov 08, 2017 5:33 pm por Pablich

» 1- Taggart
Miér Nov 08, 2017 5:27 pm por Pablich

» 4- Punto de evacuacion en el Garage
Miér Nov 08, 2017 5:23 pm por Pablich

» 3- La comisaria
Miér Nov 08, 2017 5:08 pm por Pablich

» 2- Club Deportivo
Miér Nov 08, 2017 4:59 pm por Pablich

» 1- El restaurante
Miér Nov 08, 2017 4:49 pm por Pablich

» Mapa del Rol
Mar Nov 07, 2017 10:47 pm por Pablich

» Bill en el centro medico
Lun Nov 06, 2017 3:43 pm por Pablich

» BILL en el bloque de pisos
Lun Nov 06, 2017 3:42 pm por Pablich

» Bill en el callejon
Vie Nov 03, 2017 4:21 pm por Pablich

» Tarzán en el Callejón.
Vie Nov 03, 2017 3:57 pm por Strider

» Trolleadas en chats 3.0
Vie Nov 03, 2017 3:33 pm por Strider

» 7- Lios de faldas
Vie Nov 03, 2017 3:01 pm por Pablich

» Tarzán en el Instituto.
Vie Nov 03, 2017 1:50 pm por Strider

» Tarzán se da una vuelta por la comisaría
Jue Nov 02, 2017 2:31 am por Strider

» 0- El almacen de CHAD
Miér Nov 01, 2017 3:19 pm por Pablich

Indice
Temas más activos
PALABRAS ENCADENADAS
¿Quien es este personaje?
Dragon Ball Z: Battle of Gods-Post de debate
Adivina el Nombre (Todo lo relacionado con Dragon Ball)
MULTIVERFANS
Cadena de Preguntas
Trolleadas en chats 2.0
Dragon ball legendary
Dragon Ball Heroes: Informacion y deseos
Encuestas de Chicas guapas. (2)...

Comparte | 
 

 KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 35- La princesa Nicomicona

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Tserleg
Saichoro
Saichoro
avatar

Mensajes 55
Fecha de inscripción 26/03/2016
Reputacion 0

MensajeTema: KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 35- La princesa Nicomicona   Miér Ene 03, 2018 4:34 am


LA PRINCESA NICOMICONA





Estudio exoantropológico del planeta Nicomicón. Anatomía de los penátidos.

Aunque en los últimos tiempos la creciente actividad económica ha atraído al planeta extraterrestres de todo pelaje y procedencias, sin duda la especie más frecuente de Nicomicón sigue siendo la penátida. Los penátidos vienen a ser unos murciélagos humanoides:

- Apenas más bajos y bastante más livianos que los terrícolas humanos (y todavía más si los comparamos con los osos antropomorfos de la Tierra).

- Carecen de alas.

- Rostros más agraciados que la de los murciélagos y vampiros de la Tierra, de los cuales los insectívoros son graciosos pero feos, los hematófagos algo repulsivos, y los frugívoros son los más guapetes de la familia aunque en plan ratones creciditos. Tampoco es que estos aliens sean unas beldades como los elfos de Válinor, sino que más bien su promedio de belleza es similar al humano.

- Rasgos faciales. Rostros anchos, ojos ligeramente grandes (otra diferencia respecto a los quirópteros), orejas grandes y triangulares señalando hacia arriba (como las de los linces) y dentadura similar a la humana salvo por unos colmillitos que sólo se les ve cuando abren la boca.

- Sus cuerpos están cubiertos con un fino vello, cuya pigmentación depende sobretodo del grupo étnico al que pertenezca el individuo. Sin embargo, en los últimos siglos han mejorado los viajes intercontinentales primero, y adquirido los interestelares después. Con el resultado de un mestizaje cada vez más frecuente entre sus miembros.

- Gracias a las mejoras médicas y terapias génicas de los últimos siglos ya no hay casi penátidos alopécicos, y los pocos que hay es debido a enfermedades no hereditarias y de fácil tratamiento. Todo un alivio para los penátidos pelados el poder recobrar su vello rápidamente, pues no sólo dejan de parecer ratas peladas, sino que así ya no están tan vulnerables a las temperaturas extremas. Durante el poco tiempo que duran estos tratamientos suelen ir vestidos con más capas de ropa que una cebolla.

- Para lo que sigue sin haber cura es para la calvicie, al menos el porcentaje de calvos es mucho menor en los penátidos que en los humanos. Son frecuentes las melenas naturales extravagantes, incluso más que entre los guerreros del espacio.

Por si alguien necesita su nombre científico para buscar información adicional: pipistrellus sapiens sapiens. El doble sapiens es para diferenciarlos de sus parientes extinguidos pipistrellus sapiens neanderthalensis, una antigua especie de penátidos inteligentes que desapareció a causa de la competencia de los penátidos modernos. Dentro de lo malo, como los individuos de ambas especies no siempre hacían ascos a los de la contraria al final quedó algo de ADN neandertal en los penátidos modernos que convivieron en el mismo continente. Y tras mejorar sus medios de comunicación, de rebote con los del resto del planeta.

Dos datos sobre la denominación de los penátidos neandertales:
- El fósil de pipistrellus sapiens neanderthalensis encontrado en el pico de Neánder no fue el primero de la especie en ser hallado, sino el primero del que se supo que pertenecía a una especie distinta y emparentada con los penátidos actuales. Anteriormente se habían descubierto otros fósiles de penátidos neandertales, pero hasta hace poco eran atribuidos a artríticos, borrachuzos y gentes así.
- El pico de Neánder es una montaña llamada así en honor a una deidad de una mitología antigua que se llevaba allí chavalas mortales disfrazado de animal para que no le pillara su mujer. Mientras que los neandertales terrícolas deben su nombre a un valle llamado así a saber porqué.



Estudio exoantropológico del planeta Nicomicón. Evolución política.


La dinastía Nicomicón domina el planeta desde hace siglos. Poco antes de adquirir tecnología espacial era una de las tantas casas nobiliarias que se repartían el planeta; más poderosa que las demás, pero no tanto como para poder imponerse al resto. Hasta que diversas civilizaciones alienígenas vecinas descubrieron la riqueza de los recursos agrícolas que había en ciertas zonas de su planeta, por lo que les ofrecieron la tecnología de los viajes espaciales a cambio de permisos para establecer plantaciones de cultivos exóticos en sus más fértiles suelos.

Julius Nicomicón, el tercero de su nombre, controlaba algunas de las tierras más ricas, a las cuales debía en parte la prosperidad y poder de su dinastía. Así que si bien no fue el único monarca en recibir tecnología, naves espaciales y maquinaria bélica moderna, sí lo hizo en mayor grado que la competencia. Una de las dificultades que tienen los grandes imperios para seguir expandiéndose es que al ser tan grandes han de trasladar sus tropas a mayores distancias para invadir. Pero los nuevos medios de comunicación permitieron a los nicomicones solventar esta contingencia y acaparar todo el planeta.

Julius III conmemoró su conquista renombrando su planeta-reino con el apellido de su familia, y bautizando también a su primogénito con el mismo nombre de pila que su apellido: Nicomicón Nicomicón, el primero de su nombre. El dinero fácil fue corrompiendo gradualmente a su familia, hasta llegar a Nicomicón IV, alias El Demente. Afortunadamente para esta familia, su hijo Nicomicón V se anticipó a las casas rivales que pretendían aprovechar el descontento de las masas para trasladar el poder a otra dinastía. Así que Nicomicón V destronó a su propio padre, cambió su nombre a Carolus III para desmarcar su imagen de la de su antecesor, y forzó a los aristócratas rivales a jurarle fidelidad.

Las aguas se encauzaron de nuevo, pero la paz y la estabilidad no son eternas y menos si no se es prudente. Así que varias generaciones después Caésaris II, actual rey, aunque no llegó al extremo de nombrar a su primogénito Nicomicón (Claudius), ni tampoco a la siguiente hija (Proserpina), sí lo hizo con su tercer vástago: la princesa Nicomicona. Claro que la rebelión jakobina no se debió a ello, sino a la inmensa corrupción de esta fase del reinado de Caésaris II. La familia real fue destronada, y si no fueron ejecutados fue porque consiguieron huir.

En un aparente rapto de locura condenaron a su planeta pidiendo ayuda a Cooler, del trío de tiranos de la galaxia, para recuperar su reino. Lo cantado era que Cooler aceptara para exterminar su población y venderlo al mejor postor, o para quedárselo para sí; pero contra todo pronóstico Cooler restableció a los nicomicones y se limitó a aceptar su vasallaje. Las consecuencias fueron el pago de un tributo anual al verdadero dueño del planeta, y aceptar la implantación en su tierra de las empresas que contaran con el favor de Cooler.


Planeta Tierra.

El escondrijo de la Cinta Roja no pudo ser encontrado.
- Lo lamento. – Dijo Baba la Vidente. – Tengo interés en encontrarles como el que más, no sólo por el dinero sino por mantener a salvo mi mundo. Pero mi bola sólo puede encontrar el mismo objetivo un limitado número de veces.

Al menos la merienda que disfrutaron en el chalet de Baba estuvo muy rica. Después de eso los guerreros tortuga siguieron con el resto de sus vidas.

Por ejemplo, Chichi compaginaba sus estudios de Educación Física y su entrenamiento propio con su trabajo de preparadora física del campeón mundial de pressing catch y artes marciales mixtas. De las primeras Mr. Satán. era el campeón gracias a su labia y sentido del espectáculo; pero gracias a que sus habilidades marciales eran auténticas también dominaba las segundas. A eso y a que ahí no tenía la competencia de los guerreros tortuga. Pero su derrota en el budokai contra Ptaro Gilan Jr. (que a su vez perdió contra Upa, quien no llegó ni a la fase final) fue la cura de humildad que necesitaba. Otra cura de humildad era el dolor que sentía en el vientre después de tantas abdominales:
- ¡Aaaargh! ¡Lo siento sensei, no puedo más!
- ¡Satán, debilucho! ¿Cómo te atreves a contradecirme? He dicho cien abdominales y no llevas ni treinta.
- Ya, pero es que has puesto una gravedad de 10G. - Las cámaras de gravedad eran caras, y todavía disponibles en pocos gimnasios. Pero la producción en serie por parte de la Capsule Corporation había permitido que los precios, aún altos, ya no lo fueran tanto. Satán no era tan rico como en el universo Goku, pero sí lo era bastante y podía permitirse una de ellas.
- Una gravedad de principiante. Sólo digo que terminaremos la clase con una sesión de spárring. Y cuanto menos te esfuerces ahora más me esforzaré yo después.
- ¡No, eso no! - De repente Satán encontraba fuerzas de flaqueza.

Una vez terminado el entrenamiento:
- ¡Arf! ¡Arf! Gracias por la sesión... Chichi. ¡Arf! ¡Arf! Ahora me ducho y me largo a rodar el anuncio, ¡arf, arf! que voy justo de.... tiempo.
- No lo has hecho tan mal, Satán. Y tranquilo, que te quieras morir ahora es normal. Con este tipo de entrenamiento lo raro sería lo contrario.

La gravedad de la sala fue anulada desde fuera (lo que sólo se podía hacer desde dentro era aumentarla) y entró corriendo Matilda, criada de Mr. Satán:
- Señor Satán, mi hija está muy enferma y tengo que llevarla al ambulatorio ahora mismo. Lo lamento, pero ahora tendrá que encargarse usted de la pequeña Vídel. - Vídel era la hija que había tenido Satán con su difunta esposa, la hermosa cantante Miguel (a pesar del nombre no era ningún travesti, por lo visto en su país Miguel también puede ser nombre de mujer).
- ¡Oh, no! Tranquila Matilda, entiendo que es una urgencia. Márchese cuanto antes, ahora llamo a los del anuncio para cancelarlo.
- ¿No podrías llevarte el bebé al estudio? - Preguntó Chichi.
- ¿Te acuerdas de esa fábrica de textil de la que decían que si contaminaban el río? Pues me voy a rodar un anuncio bañándome en el río para que la gente vea que no está contaminado.
- ¿Y qué tiene que ver eso con Vídel?
- ¡¿Llevarme a mi pequeña a una zona tan contaminada?! Yo me bañaré en un río diferente, pero aún así los gases que debe haber por ahí en la atmósfera, ¡para que se los trague mi criaturita!
- De acuerdo, entonces es una mentirijilla sin importancia. Y todo por mantener a tu hija en una pedazo mansión como esta. Yo que te tenía por un fantoche y resulta que eres todo un padrazo. No te preocupes, si te esperas dos minutos a que recoja en mi casa los libros para estudiar yo cuido de Vídel mientras ruedas.
- No tengo palabras Chichi. ¿Hay algo que pueda hacer para agradecértelo?
- Tranquilo, no es nada. Si quieres ya tendrás conmigo algún detallito.



Planeta Nicomicón. Bar Guillotina.


Un grupo de jakobinos, todos ataviados con ropa de cuero negro con trozos de metal aquí y allí, camisetas negras con dibujos y rótulos reivindicativos, y toda la parafernalia, compartían unos buenos momentos en su bar favorito.

De las dos chicas la más atractiva con diferencia era la explosiva Ensaimada, realmente preciosa de rostro y aún más de busto. La friki de la Guerra de las Galaxias de su madre la había bautizado así por la princesa Leia. Pero en la que se estaba fijando Júligan, el único no penátido del grupo, era en Deloria, que ahora regresaba de pedirse otra cerveza:
- ¡Ey, Deloria! ¿Tienes plan para esta noche? - Júligan era un apuesto alien humanoide de pelo largo, liso y plateado; tez dorada; nariz aguileña; y un aire macarra y peligroso que gustaba a algunas chicas.
- Hombre, pues tenía pensado ir al concierto de Freddy Mercury que hacen esta noche. Si quieres apuntarte, por mi genial. - Respondió simpática y sugerente.

Deloria se sentía exultante porque acababa de ver un mosquito en su cerveza, así que se lo bebió con delectación. No es que fuera una (No insultes) por su bajo estrato social (en realidad era de familia acomodada), ni por falta de estudios (iba mal en la facultad, pero era muy culta), sino que era una zafia porque sí. Pero eso no tenía nada que ver, porque todos los penátidos sin importar su procedencia y modales, aunque se lo zampan casi todo se pirran especialmente por las frutas, los insectos y la sangre coagulada. Eso sí, sólo los muy maleducados comen insectos delante de no penátidos con los que no tengan confianza para no darles asco, aunque no era el caso pues Júligan llevaba tiempo en Nicomicón y estaba hecho a las costumbres. Aun así, Deloria tuvo el detalle de no celebrar en voz alta el mosquito como sí hubiera hecho de estar únicamente acompañada de los de su especie.

Otilio, ex novio de Ensaimada, seguía el asunto como quien no quiere la cosa. Encontraba normal que Júligan le tirara los tejos a Deloria, pues aunque ni de lejos era tan atractiva como Ensaimada la chica tampoco estaba mal y era simpática, menos cuando se le iba la pinza. Además, Júligan ya se había acostado con Ensaimada poco después de que él rompiera con ella, y había que cambiar de agujero.

Lo que no le hacía gracia era que una chica que le caía bien pudiera ir con un indeseable como Júligan, que por mucho de que le hubiera convencido a Jonpierre, jefe de la célula, de que sus intenciones al unirse al grupo eran luchar por un mundo más justo, él tenía claro que Júligan era un simple camorrista que sólo buscaba una excusa para vivir del cuento y apalizar a gente que no se pudiera defender. Incluso la simplona de Ensaimada se había dado cuenta, aunque ya después de haberse acostado con él. Por el otro lado, aunque Deloria era inteligente y una de las personas más cultas que había conocido, era radical hasta para los estándares de Otilio. No era fea, y aunque sí bastante plana su esbelto cuerpo no estaba mal por su afición a las carreras populares; pero la demencia que transmitían sus ojos cuando hablaba de política le echaban para atrás.

Al llegar a la mesa de billar donde estaban los demás integrantes del grupo, Deloria les comunicó toda eufórica:
- ¡Ey, chicos! Esta noche hacen concierto de Freddy Mercury. ¿Quién se apunta?
¡Yo! ¡Yo! ¡Yo! ¡Yo!
Otilio gozó una barbaridad observando el rostro de Júligan.

- ¿Pero no se había muerto? – Cayó Ensaimada.
- Sería lo lógico. – Reconoció Deloria. – Pero recuerda que en el primer capítulo de Bola del Dragón el narrador ya avisa de que la historia transcurre en un tiempo indefinido.
- Es verdad, no lo dice el manga pero sí el anime. ¡Un momento! Freddy Mercury es de la Tierra, no de este planeta. Y allí salvo cuatro gatos no tienen acceso a los viajes espaciales.
- Ya… pero ten en cuenta que la música de Queen es universal.
- Pues también tienes razón.

Una vez terminada la partida de billar, como todavía faltaban horas para el concierto Jonpierre les explicó su próxima misión:
- No sé, - dijo Ensaimada- hacer pintadas y pinchar las ruedas de los coches de la policía es una cosa. Pero colocar una bomba cerca de un cuartel militar, ¿no podrían morir personas?

- También murió mi padre por sus ideas políticas. - Replicó Jonpierre. Eso no era del todo exacto. Cierto era que los nicomicones le tenían ganas a su padre por estar asociado con algunas familias nobles rivales, pero su encarcelamiento fue por evasión de impuestos. Su parte de razón estribaba en que si su padre hubiera simpatizado con la familia real, y no con una rival, en lugar de aplicarle la pena máxima se le habría hecho la vista gorda, como se le hacía a tantos otros magnates. En cuanto a su muerte en prisión se debió a que el hombre ya era mayor y estaba delicado del corazón; de no estar en la prisión habría disfrutado más de sus últimos años, pero habría vivido lo mismo.

Otilio intervino:
- Ya, pero una cosa es soldados profesionales, que matar no es lo mío pero hasta ahí lo puedo entender. Pero en el cuartel hay gente que está haciendo la mili obligatoria.
- ¡Pues para qué aceptan las imposiciones del poder! - Vociferó Júligan. - Son traidores al pueblo y a los trabajadores, merecen morir.
- ¿Pero qué dices de trabajadores, si tú no has trabajado en la vida?
Júligan se levantó exaltado:
- ¿Quieres que te parta la cara? En lugar de trabajar para un sistema opresor he preferido dedicarme en cuerpo y alma a la revolución.
- A eso y a trapichear con drogas. - Pensó Otilio, quien se había erguido por si tenía que defenderse. Pero se calló lo que pensaba por si podía ahorrárselo.

Trabajador. Precisamente Júligan. Otilio había currado de peón en una fábrica maderera hasta que lo despidieron sin indemnización por culpa de una nueva ley de los nicomicones. Llevaba tiempo buscando trabajo; no pensaba abandonar sus luchas sociales, sino que pensaba compaginar ambas actividades mientras se ganaba la vida honradamente.

En cuanto a los demás, Jonpierre controlaba la empresa de su padre, a la que cada vez dedicaba menos tiempo en pro de la revolución y gracias a haber encontrado a un gerente capaz que la dirigía por él. Ensaimada era una pánfila pero inteligente un rato, una estudiante de medicina que se sacaba la carrera a curso por año. En cuanto a la treintañera Deloria, también era estudiante, esta vez de economía, pero lo que se sacaba era una asignatura por año. Cuando a alguien le chocaba la elección de Deloria ella respondía que para combatir el sistema había que comprenderlo.

Deloria fue quien medió entre ambos revolucionarios:
- Tranquilo, Júligan. Otilio no ha querido cuestionarte. Tampoco nosotros debemos pensar mal ni de él, ni de Ensaimada. - Sus febriles ojos asustaban más a Otilio que le tranquilizaban. - Chicos, respeto vuestras inquietudes, además de jóvenes forzados a hacer la mili también podrían pasar simples civiles pasando cerca. No obstante la Causa es más importante, todos ansiamos la libertad que disfrutada durante el régimen del Gran Frestón, creador del movimiento Jakobino, vilmente asesinado por lo nicomicones y su aliado, el tirano Cooler.
> Chicos, hasta ahora habéis colaborado en tareas pequeñas, pero no por ello menos importantes. Si hubiera más gente como vosotros no habría necesidad de realizar actos radicales como este. Así que respeto que prefiráis no inmiscuiros en este trabajo y manteneros al margen, siempre podéis seguir ayudando en otras cosas, como habéis hecho hasta ahora.

Otilio y Ensaimada asintieron asustados, por un momento se las habían visto muy apuradas. Normalmente Jonpierre se habría mosqueado con Deloria, aunque era de lógica no forzar a dos de sus miembros a involucrase en más de lo que querrían, era su decisión el permitirles negarse a hacerlo, no de Deloria. Pero aunque se alegraba de tener gente tan concienzada en la causa, el fervor de Deloria le asustaba incluso a él.

Deloria se dirigió a su líder:
- Puedes contar conmigo Jonpierre. ¿Qué quieres de mí? ¿Pongo la bomba yo personalmente? ¿Me limitó a vigilar mientras lo hace alguien más? ¿Preparo el vehículo para escapar?

"Soy la funcionaria asesina, buscada por la policía. Y he degollado a más de..." Sonó la melodía de uno de los móviles de los presentes:
- ¿A quien demonios se le ha olvidado ponerlo en silencio? - Se airó Jonpierre.
- Disculpe jefe. - Se excusó Deloria. - Es mi primo Bluvevich.
- ¿Eh? - Lo normal sería que para no interrumpir todavía más Deloria colgara el móbil, pero estaba demasiado consternado como para regañarla.
- Primo Bluvevich, me alegro mucho de que me llames. ¿Es urgente o podría llamarte yo en un rato? Por supuesto, como quieras. Voy a casa inmediatamente para recibirte. - Deloria colgó y se dirigió a sus compañeros. - Lo lamento chicos, durante unos días tengo que atender a mi primo que viene del quinto pino para verme, y no podré ayudaros por unos días. Suerte con lo de la bomba.

Y Deloria se largó pitando sin dar tiempo a nadie ni a despedirse de ella.



Planeta Freezer-1


Gertrudis, la mujer de la limpieza estaba dejando su zona del Palacio Principal de Freezer como los chorros del oro:
- ¡Mujer, apártate de ahí ahora mismo! – Le gritó Dodoria, un gordo rosado extremadamente fuerte que era uno de los dos guardaespaldas del Emperador. – El Señor Freezer va a salir de sus aposentos.

La pobre señora salió pitando con el cubo y la fregona. Se abrió la puesta y de ahí salió el tirano con toda su comitiva. Al verle, Gertrudis se llevó un espasmo.

Al terminar la jornada Gertrudis marchó a su hogar, un chalet de lujo en una de las urbanizaciones de más alto copete del planeta. Por supuesto lo hizo vía teleportación, pues como se vería una vez recuperó su verdadero aspecto (cosas de la magia de su amiga Fedra) “Gertrudis” en realidad era la yardrat Hikari:
- Hiro, tenemos pésimas noticas que transmitir a nuestros amigos terrícolas. Ya me lo veía venir el otro día cuando vi a Freezer preocuparse por la desaparición en Celestia tanto de sus fuerzas especiales como las de su hermano Cooler y las suyas, incluso el propio planeta Celestia ha sido destruido.
> Freezer ya no es el confiado que era. Está entrenando y ya domina su forma Toro.


Planeta Nicomicón. Espaciopuerto Palaciego.

Deloria había llegado, sólo que con un maquillaje mucho más discreto que el que llevaba en el bar, vestida con ropas sencillas pero elegantes. También cambia su melenita lisa color fucsia, de la que se asomaban sus graciosas orejas de murciélago, por un estrafalario cabello que parecía comenzar un remolino capilar que antes de completarse se movía hacia un lado en un manojo de greñas laterales que le quedaban muy bien, tipo Tracer la de Overwatch. Pero su principal cambio físico radicaba en su mirada, en la que una profunda serenidad había reemplazado el fervor fanático anteriormente transmitido por sus ojos.

Deloria se dirigió a uno de los guardias:
- Saludos, capitán Xirivia. ¿Alguna novedad?

El guardia se dirigió a Deloria por su título:
- Su Alteza, nuestros visitantes llegarán en poco tiempo. - Normalmente a Xirivia no se le pasaría por la cabeza sugerir nada a un superior, pero aún así... - ¿Me permite sugerirle algo?
- Bueno, disponemos de algo de tiempo que matar mientras llegan nuestros visitantes. Además, he coincidido lo suficiente con usted como para saber que no busca ni cuestionarme mis órdenes ni hacerme la pelota. Por favor...
- Estoooo... lo habitual sería que los visitantes salgan de la nave para que veamos que son realmente quienes dicen ser. O si desean discreción, como mucho enviar a un hombre prescindible pero de confianza para confirmar su identidad.
- ¿Por si son peligrosos? Tranquilo, ya sé que lo son, pero sus intenciones no son hostiles. Y si lo que teme es que sean unos impostores deseosos de secuestrarme no se preocupe tampoco, sabría detectarles a tiempo. - En ese mismo momento Deloria atrapó una mosca al vuelo y se la entregó en mano a Xirivia, algo así como el equivalente penátido a prepararle un café. - En cualquier caso, gracias por su preocupación.

Cuando por la nave espacial aterrizó, Deloria entró en ella. Allí estaban Sauza (alias primo Bluvevich), Doore, Neiz y... ¡Claro! Al otro también lo conocía, era Vegeta, antiguo príncipe destronado del planeta de su mismo nombre y ahora (¿supuesto?) sirviente de Freezer. A Deloria le había parecido notar algo, pero eso no podía ser:
- ¡Hola chicos! Cuanto tiempo.
Sauza y los demás la saludaron por su verdadero nombre:
- Hola Nicomicona, es un placer verte.
- Vuestras visitas siempre son un placer, aunque nunca lo hacéis por capricho. – A pesar de que en el fondo se sentía ligeramente inquieta, ¿habrían traicionado a Cooler?, Nicomicona se sentó en uno de los asientos como si estuviera sola viendo la tele en su sofá favorito. - Y normalmente os asomáis sin ningún miedo por eso de que en una pelea podríais machacar a cualquiera que no sea de la familia de Cooler. ¿Qué deseáis de mí?
- ¡Buf! Es tan complicado que no sabría por donde empezar.
- ¿Qué tal por el principio?

Sauza le habló del reto del Emperador Cold sobre el planeta Celestia. Y del combate de las Fuerzas Ginyu, ahora capitaneadas por Vegeta, contra el pirata espacial Slug. Nicomicona respondió:
- Admito que mis servicios de inteligencia no conocían a ese tipo. Supongo que la galaxia es demasiado grande.
- Ya, el caso es que finalmente los Ginyu derrotaron a Slug, así que su Majestad Cooler salió junto a nosotros para reclamar el planeta y liquidar a la competencia.
- ¡Ajá!
- Ahí es donde erramos. Vegeta no era Vegeta, sino el capitán Ginyu, quien posee la capacidad de intercambiar cuerpos con sus oponentes. - Hizo una pausa, como para preparar a su interlocutora.
- Por favor, sigue.
- El señor Cooler se confió, y el miserable de Ginyu pasó su alma del cuerpo de Vegeta al suyo. Por un momento todos creímos que íbamos a morir. - Nicomicona no interrumpió, así que Sauza terminó su absurda historia. - Por supuesto Ginyu ahora estaba venciendo a Cooler; claro, le había robado su cuerpo. Pero entonces ocurrió lo imposible: Cooler transformó el cuerpo de Vegeta en el del legendario Superguerrero de su planeta y derrotó a su antiguo cuerpo.

Nicomicona pudo mantener su compostura con gran esfuerzo:
- Esta bien, pongamos que aunque Vegeta parezca Vegeta en realidad es mi señor Cooler. ¿Qué pretendéis de mí?
Esta vez respondió Cooler-Vegeta:
- Nicomicona, soy consciente de que tú misma no das crédito a esta historia. Imagínate mi padre o mi hermano y comprenderás lo delicado de mi situación. Para que al menos tú confíes en mí, ¿bastará que te cuente como nos conocimos?



Cooler: Rememorando el pasado.

Fue apenas después de que los jakobinos de Frestón os arrebataran el poder. Sauza me comunicó que tu familia había enviado a un emisario, tu sensei Fiore, para obsequiarme con una alfombra de lujo y una sorpresa, y de paso hablar conmigo; pero el regalo tenía que ser en privado. Le permití pasar. Me esperaba una vergonzosa petición de ayuda a cambio de unas migajas, y con tan mala educación como para no acudir el rey en persona. Pero más por decidir si castigar o no a tu padre que por otra cosa, acepté.

Fiore entró cargando una alfombra al hombro. Al dejarnos solos mis hombres, la desenrolló y de ahí saliste tú en persona. Te sacudiste el polvo y te presentaste:
- Saludos, Majestad Cooler. Mi nombre es Nicomicona, princesa destronada del planeta Nicomicón. Disculpe que solamente le haya presentado una leve reverencia, pero ello es lo máximo que alguien de la realeza puede mostrar ante otro rey. Si os he ofendido sentíos libre de ejecutarme, estáis en vuestro derecho y mi familia no os lo tendrá en cuenta.

No recuerdo las palabras exactas, pero esas fueron más o menos. Como tu actitud, aún con su cierto atrevimiento no dejaba de mostrar respeto te permití continuar:
- Antes de proseguir, debo reconocer que mi familia no estaba de acuerdo con mi visita y que he venido sin permiso de mi padre. Pero como me he escabullido eso no tiene importancia; además, técnicamente mi padre ya no es el rey, por lo que no estoy faltando a ninguna autoridad. Por si fuera poco, cualquiera le niega a usted algo ya acordado.
> Al grano. Mi otro "regalo" es nuestro planeta, entrecomillo porque en realidad no se puede regalar lo que ya no se posee. Pero si no ha oído hablar de nuestro planeta puedo enumerarle sus riquezas y convencerle para conquistarlo, suponiendo que no lo tuviera pensado ya.

- Admito que estaba en mi lista. - Reconocí.

- ¡Ja, ja, ja! Tiene buen gusto. Ahora la parte difícil de mi visita. Deseo convencerle para no aniquilar su población y venderlo al mejor postor, como ya ha hecho en buena parte de sus mundos. De nuevo he traído informes que demuestran que en poco tiempo obtendría más beneficios con tributos periódicos.
- Siempre que vendo un planeta, además de imponer un pago como entrada, también fijo tributos anuales a mi comprador.
- Sí, pero al ser un planeta devastado perdería buena parte de su valor, así que un comprador extranjero tendría que aceptar un tributo inferior al que le podríamos dar nosotros. Nuestra principal ventaja es que si nos reestablece en el gobierno, por supuesto le deberíamos vasallaje, le podríamos ayudar con información para  que si asalto al planeta fuera más quirúrgico, rápido y menos devastador. Podría hacerse con Nicomicón en un plazo desde cinco minutos a dos horas.
- Yo podría conquistarlo sin ayuda en dos o tres horas.
- Sí, pero arrasándolo todo y arruinando la mayor parte del valor del planeta. Además, sólo unos pocos de los soldados de Frestón le son verdaderamente fanáticos. Con nuestra ayuda es más probable el plazo de cinco minutos.
> Otra ventaja de encargar la gestión al planeta a nosotros sería que al tener una mejor aceptación en la población local podremos reducir más nuestros gastos militares que si pusiera a alguien de fuera. Lo cual significa una mayor capacidad de pago de tributos.

- ¡Uhm! Ahí veo un fallo en su razonamiento. Si el pueblo os ama tanto, ¿entonces cómo han sido ustedes destronados?
- Vaaaale, es cierto que sólo nos quiere una parte de la población. Nuestra popularidad ha decaído en los últimos años, en parte porque el rey Caésaris, fabuloso como padre pero no tanto como gestor, ha permitido un incremento de la corrupción que ha disgustado a la gente, y que ha ayudado a los jakobinos recabar partidarios. Pero Frestón ha resultado ser un dictador mucho peor y muchos se han desencantado con él. La mayoría de la población no simpatiza ni con nosotros ni con él, pero si vuelve la paz (no vea la escabechina que se está haciendo ahora mismo en mi planeta) no les importará que volvamos nosotros. De hecho, lo preferirían a un invasor extranjero, aparte de simbolizar el retorno a la normalidad.

- Pero con un rey, como reconoces tú misma su hija, corrupto. ¿Cómo va a ser estable y rentable tu planeta?
- Como he dicho, mi padre se negaba a que viniera porque no quiere arriesgarse a que un extranjero se quede el planeta para sí sin darnos nada a cambio, por no mencionar el riesgo a que aniquile a nuestra población. Pero si todo sale bien desde luego que me agradecerá recuperar su corona. Hasta ahora no me ha hecho demasiado caso cuando le he aconsejado esto o lo otro en sus tareas de gobierno, pero si le demuestro mi visión cambiará su idea sobre mí.

- ¿Pretendes que ponga al mando a tu padre o a ti?
- A mi padre. Y el día que falte, ojalá tarde, a mi hermano mayor. Hay que seguir las normas.
- ¿En que aspecto gobernarías en la sombra mejor que tu padre?
- Tampoco gobernaría yo, en realidad quiero que el rey sea quien mande realmente. Yo sería una simple consejera, sólo que ahora me hará más caso, suponiendo que ahora me lo haga usted. Mis medidas recomendadas irían por limitar la corrupción, que una cosa es agradecer con cargos y privilegios a nuestros aliados, pero no devorar las arcas sin ton ni son. Dispongo de proyectos sobre obras públicas, mejora de la sanidad, y además revisaré si sería posible mejorar la educación pública con más medio. También vigilaría mejor nuestras amenazas, una de las pocas cosas en las que mi padre me ha hecho caso ha sido en ponerme al lado de nuestro jefe de espías para aprender. Precisamente una de las ventajas de devolvernos la corona sería disfrutar de uno de los mejores servicios de espionaje de la galaxia.

- Por favor, préstame esos informes que muestran la rentabilidad de tu proyecto. - Me los pasaste. Los ojeé un poco. Normalmente los habría prestado a mis ministros para que los evaluaran, pero mi instinto me ahorró tiempo. – Está bien, les daré una oportunidad. Su padre conservará el título de rey, y a mí me deberéis vasallaje junto con una tasa anual. Pueden gobernar su planeta como les de la gana mientras no me causen problemas. Puntualmente les daré instrucciones sobre política exterior y otros menesteres, pero no interferiré en sus asuntos más de lo necesario.



Planeta Nicomicón. Nave de Cooler.

Todos quedaron boquiabiertos, pues ninguno de los presentes, ni de los no presentes, habían escuchado jamás a Cooler pronunciar tantas palabras seguidas. En cuanto se recompuso un poco Nicomicona dijo:
- Me vale, no es necesario que cuentes más batallitas nuestras. La verdad es que sólo quería confirmar lo que me decían mis sentidos desde antes de entrar en esta nave, que en realidad eres Cooler. No sé si alguna vez os he mencionado que poseo la habilidad de detectar ki.
- ¿Cómo? Pues no, no nos lo habías dicho nunca.

- Bueno, hasta ahora no había venido a cuento. Mi sensei Fiore es una de las pocas personas en mi planeta capaces de detectar la energía espiritual que emanan los seres vivos, y me ha enseñado a mí. Me costó una barbaridad, ya que entrenando desde pequeñita sólo he podido aprender a hacerlo de mayor, no mucho antes de conoceros.
> Lo que quiero decir es que si me he atrevido a entrar sola en esta nave es porque desde fuera había sentido vuestras energías y sabía que erais vosotros. Aunque en tu caso con menos fuerza de la que tenías en tu cuerpo original, y más de la que según mis espías Vegeta había adquirido en los últimos tiempos.

- ¡¿Cómo?! ¿Sabías lo de Vegeta?
- Mis espías tomaron una grabación del ejército de Freezer, en la que descubrieron que había derrotado a un guerrero del espacio que tenía 300.000 unidades gracias a una fruta.
- ¿¡Otro guerrero del espacio?! ¿¡Fruta que aumenta la fuerza?!
- Ese tipo, Turles se llamaba, y sus secuaces murieron a manos de Vegeta, Raditz y varios soldados de Freezer. Y las semillas del Árbol Sagrado y Poderoso que proporcionaba esa fruta fueron destruidas, Vegeta confiaba en destruir a Freezer por sí mismo y temía que alguien más pudiera usarlas. En su momento me pareció una locura, pero viendo que te has derrotado a ti mismo veo que tenía razón.
> Después de eso sólo sé que las Fuerzas Ginyu fueron tras Vegeta y Raditz por traición, el resto ya lo sabes. Lamento no haberte informado a tiempo, pero ya habías marchado hacia Celestia y esta información me parecía demasiado delicada para enviarla telemáticamente, esperaba el momento de contártelo en persona.

- Bueno, eso ya no tiene importancia. Ahora quiero saber que piensas, ¿debería contarles la verdad a mi padre y hermano? ¿O entrenar para superarles?
- ¡Uhm! Bueno, eso depende.
- ¿Depende de qué?
- De en qué confías más. Por ejemplo, si confías en tu padre sería mejor hablar con él cara a cara. Si decidieras hacer eso lo mejor sería hacerlo cuanto antes.
- El problema es que él no puede sentir ki, y aunque le diga algo que sólo pueda saber yo no estoy seguro de que se fíe de mí.
- Ya, siempre puede pensar que un espía lo ha averiguado, se lo ha dicho a un Vegeta capaz de vencerte por sorpresa y que este espera el momento adecuado para atacar a traición también a Cold. A mi misma se me ha pasado por la cabeza que quizá los espías de Freezer o Vegeta hayan escuchado nuestras conversaciones previas, averiguado que puede sentir ki, y Vegeta haya aprendido a simular la energía de otras personas.
- ¿Y si dudas de mí porqué me ayudas?
- Pues porque no dudo de ti. Esa hipótesis es casi tan rocambolesca como el intercambio de cuerpos, técnica que admito que desconocía a pesar de mis espías, aunque tú sí. Tranquilo, entiendo que incluso a los aliados no siempre hay que proporcionarles toda la información.
> Pero en tu caso no era sólo tu energía, sino también tus ojos y ese algo que sólo despides tú. Todos mis instintos claman que tú realmente eres el Cooler que yo conozco. Por supuesto podría estar equivocada y creerlo sólo porque es lo que quiero creer, un viejo truco que yo misma uso para engañar a mis adversarios. Pero por eso mismo Cold te creerá o no según le interese.

- A ver, razones por las que le podría interesar creerme: soy fuerte y un aliado útil; siempre he sido el hijo disciplinado; y con este cuerpo ahora por fin podría tener descendencia.
> Razones en contra: No sería descendencia biológica, como con Freezer, soy un guerrero del espacio. Además eso, yo mismo convencí a mi familia de la necesidad de eliminar a los guerreros del espacio por la amenaza del superguerrero. Y yo soy el superguerrero, siento que aún podría aumentar mi fuerza, y seguramente mi padre y mi hermano lo teman. Por tanto aunque me crea decidirá eliminarme por temor a que termine con su imperio antes de hora.

- Poco a poco yo también he acabado por llegar a esa conclusión.
- Creo que lo mejor será que vaya a por Freezer y le liquide. Quizá con esa pelea mi nivel aumente lo suficiente como para superar a mi padre.
- Depende. Con la fuerza que tienes en cuanto te acerques a Freezer, como alguno de sus soldados lleve rastreador, y alguno lo llevará, ten claro que Freezer pasará a su forma original.
- No importa, me derroté a mi mismo y puedo derrotarle a él.
- Sí, pero… ¿cómo de sobrado?
- Lo suficiente. ¿Qué quieres decir?
- Que en cuanto Freezer vea que en tu forma de superguerrero eres más fuerte, sólo tiene que destruir su planeta. Tu morirás, mientras que él sólo tendrá que esperar a que llegue alguna nave del exterior.
- ¡Es verdad!
> ¡Uhm! Tuviste suerte con Ginyu. Para él era nuevo ser un demonio del frío y no cayó en todas sus ventajas. Y sobretodo, para cuando vio que estaba perdido se obcecó en repetir el intercambio de cuerpos, que es a lo que estaba acostumbrado.

- Entonces…
- Lo primero que debéis hacer, tus hombres y tú, es aprender a suprimir vuestra energía. Hay pocos rastreadores en mi planeta, pero con tu millón y pico sin transformar, y los más de cien mil de estos, seguro que alguien se habrá dado cuenta. Seguramente creerá que es una lectura errónea, además de que sería demasiado casualidad que el rastreador lo lleve algún espía.
> Pero no es imposible que si algún espía se entere de tales lecturas y de este vuelo secreto. Ambas cosas juntas le resultarían muy sospechosas. Y menos mal que sólo uno de mis capitanes ha visto tu nave, pues es bastante conocida.
- ¡Uhm! Sería prudente eliminarle.
- No, el capitán Xirivia es de completa confianza. Es más, hace un rato le he invitado a una mosca y me ha dado la impresión de que agradece tanto el detalle de que daría gustoso su vida por mí. Además, eso sería todavía más sospechoso.
> Bueno, llamaré a mi sensei para que os enseñe, lo cual lo haréis en Barataria. – Barataria era el satélite gigante del planeta Nicomicón. Recientemente se había iniciado su proceso de terraformación, gracias a que las mejoras tecnológicas lo habían abaratado (valga el juego de palabras).- Está muy poco poblado, en teoría no hay rastreadores y podréis entrenar con escafandras.
> Una vez allí ocultad vuestra nave en algún lugar apartado. En cuanto hayáis aprendido a suprimir vuestra fuerza si queréis podréis venir disfrazados aquí, pero en otra nave que os entregaré, a seguir entrenando hasta superar de sobra a Freezer y Cold.
> En cuanto pueda me asomo para ayudaros en el entrenamiento de supresión, suponiendo que quede alguien por completarlo. Ahora mismo tengo unos asuntillos propios que atajar. ¡Je, je, je, je!

Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
 

KRILÍN, EL MAESTRO TORTUGA: 35- La princesa Nicomicona

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 

 Temas similares

-
» y otra mas para tortuga, moneda de ebusus, del tipo 17
» "Mi primer maestro fue un perro".
» El Maestro aparece cuando el alumno esta listo.
» AL MAESTRO MARIANO BEQUER, RONDEL.
» Marco Santagata, El maestro de los santos pálidos
Página 1 de 1.

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Foro oficial Dragon Ball Multiverse :: Zona Fan-Art :: La zona del fan :: Fan-fics-